El cambio de pañal

¡Muy buenas!

Ya está acercándose el verano y con él el tema estrella de estas fechas: quitar el pañal a los peques que empiezan en septiembre al cole. (El pañal no se quita, se deja. Pero esto da para otro(s) post.)

El post de hoy no va dedicado a las familias que estáis ya en ese proceso, sino a las que todavía no habéis llegado a ese punto pero los cambios de pañal empiezan a hacerse más complicados.

Cuando son bebés el cambio de pañal es, en muchos casos, un momento divertido: caricias, pedorretas, descubrirse los pies, sonrisas…

Pero llega un día en el que muchos peques se niegan a cambiarse el pañal y cada cambio supone un buen rato de lloros y gritos en el que tanto ellos como nosotros nos sentimos fatal.

Os voy a dar unos tips para que los momentos de cambio no sean un drama:

  1. En primer lugar no llevar NUNCA a la fuerza al peque al cambiador, esto solo lleva a generar más tensión en torno al momento del cambio.
  2. Reflexionar si ha ocurrido algo que haya podido generar ese malestar, fijándonos en cosas directamente relacionadas (irritación en la zona del pañal que pueda hacerle doloroso ese momento) pero también en otras que a priori no nos parece que tengan relación (llegada de un hermano, cambio en las rutinas…)
  3. Pedir permiso para mirar el pañal, es algo muy importante ya que se trata de su cuerpo y, si queremos que aprendan a respetarlo, debemos empezar nosotros.
  4. Intentar conectar con él y verbalizar lo que le está pasando: «se que no te apetece cambiar el pañal y por eso estás enfadado/triste», acompañar ese momento hasta que baje la intensidad.
  5. Evitar las prisas
  6. Darle toda la autonomía que sea posible: dejar los pañales a su altura para que pueda elegir cuál quiere, que te ayude a quitarse la ropa, tirar a la basura el pañal…
  7. Contarle todo lo que vas haciendo durante el cambio, a veces tan solo quieren sentirse partícipes e ir comentando con ellos lo que hacemos les ayuda.
  8. Procurar, en la medida de las posibilidades y siempre que el peque se sienta cómodo, realizar el cambio estando él de pie. Esto amplia su campo de visión y es más consciente de todo el proceso, pudiendo colaborar con nosotros.
  9. Dejarle que vea el pañal antes de cerrarlo y comentar qué es lo que tenía, esto le ayudará a tomar consciencia de lo que había hecho y de la necesidad de cambiarse.

Para hacer todo esto no debemos esperar a que el peque se sienta mal y nos muestre su desacuerdo, sino que podemos empezar a hacerlo desde el primer momento. A ellos les ayudará a tomar consciencia de su cuerpo y sentirse respetados y a nosotros nos ayudará a conectar con ellos y no dejarnos llevar por la rutina y las prisas del día a día.

Los momentos de cuidado como el baño, el cambio, la siesta, la alimentación… son oportunidades geniales para fortalecer el vínculo con los peques. Os animo a comprobar como, tan solo cambiando vuestra actitud en estos cuatro momentos, notáis un cambio en la relación con vuestros hijos.

En el nido depende del momento y de cómo se encuentre el peque (17 meses) los cambios los realizo con él de pie o acostado, pero siempre siguiendo los puntos anteriores.

Por si os sirve de idea, cuando lo cambio estando de pie lo hacemos delante de un pequeño espejo y aprovechamos para conocer y nombrar otras partes del cuerpo y que vaya conociendo su esquema corporal.

Os cuento esto porque hemos vivido una situación parecida en el nido y, tras ofrecerle más autonomía, puedo decir que hemos superado esta fase con éxito y ahora el momento del cambio vuelve a ser un momento feliz.

Y vosotros, ¿qué tal vivís en casa el momento del cambio de pañal?

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